Uno de los fenómenos climáticos más monitoreados del mundo podría tener importantes consecuencias en América Latina durante los próximos meses. Si bien sus efectos variarán según el país, se prevé que El Niño 2026–2027 tenga un impacto en la actividad empresarial, las cadenas de suministro y el riesgo crediticio en toda la región.
Se espera que los países de la costa del Pacífico de Sudamérica experimenten mayores precipitaciones e inundaciones, mientras que México, Centroamérica y algunas zonas del norte de Sudamérica podrían enfrentar períodos prolongados de sequía y olas de calor. Estas condiciones cambiantes podrían afectar la actividad económica y la estabilidad financiera de las empresas que operan en sectores vulnerables.
Entre las industrias más expuestas se encuentran la agricultura, la agroindustria, la pesca, el procesamiento de alimentos, el transporte y la logística, así como las empresas con una alta dependencia del agua. Al mismo tiempo, sectores como infraestructura, reconstrucción, gestión de recursos hídricos y energías renovables podrían beneficiarse de nuevas oportunidades de inversión.
Para las organizaciones que gestionan riesgos comerciales, este es un momento oportuno para revisar sus carteras de clientes, evaluar su exposición crediticia y fortalecer el monitoreo de empresas que operan en regiones o industrias que podrían verse afectadas por estas condiciones. Anticiparse a los cambios antes de que impacten las relaciones comerciales puede marcar una diferencia significativa en la gestión del riesgo.